Sentí el llamado de proteger mi energía y seguir creciendo con confianza.
Este collar acompaña procesos de fortaleza interior y conexión espiritual en momentos de cambio. La turquesa, vinculada ancestralmente a la protección y la comunicación auténtica, aporta serenidad y resguardo emocional.
El Árbol de la Vida simboliza crecimiento, arraigo y expansión consciente, recordando la unión entre lo interno y lo universal. Una joya pensada como talismán de equilibrio, presencia y apertura al propio camino con mayor claridad.
